martes, 22 de enero de 2013

Sin respuestas y sólo esperando que te fijes en mí



No entiendo como en la vida se puede amar tanto y llorar al mismo tiempo, como se puede esperar cariño y recibir reproches cuando las culpas no son nuestras. Sólo por pedir un poco de sinceridad y no dejar que no externo dañe una relación.

Entiendo que la causa haya sido el reclamo realizado, pero no entiendo porque un comportamiento frio y de reproche, cuando la culpabilidad está en las palabras y frases mal dichas que en mucho de los casos no fueron mías.

Mientras me ingenio para darte una bofetada de cariño, recibo una bofetada fría y sin respuesta. Mientras sólo se espera que esa persona actúe por que nos da nuestro lugar, nos damos cuenta que actuó por iras y no por valorar lo que tiene alado.

A veces ni las lágrimas sirven de consuelo para que uno pueda entender porque la actitud, puedo entender que uno se sienta mal por haber procedido mal con una persona, pero no podemos dejar que toda esa frustración por haber cometido un error dañe a quien nos quiere.

Pocas veces entendemos que el diálogo es lo mejor hasta para ser sinceros y curar las heridas presentes. Preferimos encerrarnos en una locura que se llama silencio que nos conduce sólo hacer daño a quien más nos quiere.

Te has puesto a pensar, cuantas veces esta mujer que me quiere, no dejó su tiempo y lo dedicó en hacerme feliz? es imposible por que dejamos que nuestras actitudes bloquee nuestros sentidos.

Como dicen cuando el dulce prueba nuestros labios valoramos, pero cuando se acaba el mismo así se derrame un polen entero, preferimos dejar de lado una verdad que se llama amor.

Recuerda que la vida se hizo para vivirla y equivocarnos, pero no para dejar de lado a quien con sus ojos espera sólo una palabra de cariño y amor. A quien con sus palabras y acciones sólo espera la lealtad de una relación que cruzó las fronteras, de aquel cariño que se hace perceptible por lo real que es, de aquella complicación que se llama prohibido y de aquel gusto del cuerpo por vivir cosas nuevas y por el miedo queremos dejar escapar. Y cuando nos dedicaremos a vivir? cuando una lápida adorne nuestra cara? y de la desesperación vamos a querer simplemente retroceder el tiempo? en ese momento ni el destino ni un hechizo nos podrá dar la oportunidad que perdimos.

A veces nos complicamos la vida con cosas pequeñas que las hacemos por no querer entregarnos más, nuestro cuerpo se acelera y se espanta por el simple echo de que podamos ser verdaderamente importantes para la otra persona. Cometemos tantos errores que nos ponemos a pensar.... esto será real?? en realidad me quiere en realidad esta persona puede hacer tanto por mí?? pero dejamos que nuestro orgullo hable y simplemente cierre la puerta para poder disfrutar del dulce sentimiento del amor. Del latido más fuerte que nos entrega esa persona con sus locuras y con el tiempo creado para sacarnos una sonrisa, de perdernos de un dulce abrazo y beso que nos lleve al firmamento del paisaje lógico de sentirse vivo.

Solo puede decir te quiero, eres el amor de mi vida y siempre serás parte de mis pensamientos preocupaciones y ganas de siempre verte reflejado en mis ojos y en mis sueños.    

    

No hay comentarios:

Publicar un comentario