A veces los hombres critican de porque las mujeres los juzgan, pero los errores de ellos son fáciles de olvidar pero los de una no.
Es fácil decir me juzgas sin recordar varias cosas, las mujeres tenemos un sexto sentido y aunque nos digan y nos mientan mil veces sabemos en sus actitudes que las cosas no están bien.
Cuantas veces mintieron antes de decirnos esta vez te dire siempre la verdad cuando la realidad es otra.
A veces las mismas palabras que usan con nosotros las han usado con otras, cuando uno se entera en realidad es lo peor que puede suceder, escuchar de otra boca lo mismo que te dijeron un día a tí recalcando que nunca a nadie se lo habían dicho y así ellos quieren que creamos en cada palabra dicha.
Cuando entre lágrimas lo único que pides es que asi sea cruel la verdad te digan así duela, pero existe el fundamento de nunca te mentí solo te oculté. Acaso por ocultar no me lastimastes muchas veces y luego terminaste diciéndome que por no lastimarme me hiciste eso?.
Ahora te pregunto sí la realidad era otra para que cojamos caminos distintos porque me dijiste la misma historia que a las demás, acaso a mí solo no me decías la verdad?.
Duele si tu boca no dijera las cosas a otras personas jamás me hubiera enterado de la verdad y más aún duele cuando uno jamás se mintió y siempre se ha dicho la verdad en todo el tiempo de una relación que más parecía un purgatorio.
Hasta ahora espero que las disculpas se conviertan en palabras sinceras que no vuelvan a herir mis sentimientos pero eso solo es una parádoja.